Melodías de ayer y de hoy, que pululan entre el pop más rabioso y melódico, el soul más emocionado y salvaje, el jazz más groovy e intimista, la bossa más elegante y la electrónica más placentera.
Bueno, después de unos cuántos años, creo que ha llegado el momento de dejar La Coctelera. Una pena, porque aquí hemos pasado buenos ratos, y se notaba el interés del equipo que lo llevaba hace tiempo por mejorarla y cuidarla. Hoy esas sensaciones han desaparecido, y por eso decidimos abandonar, para dotar al blog de una mayor versatilidad.
En los próximos días iremos migrando los contenidos a la nueva dirección de Blogger, donde podréis seguir leyéndonos en nuestro nuevo alojamiento :
Saludos y espero seguir en contacto con vosotros en la nueva ubicación del blog.
Además, mientras completamos la migración, iremos dejando aquí, los enlaces de los nuevos posts que vayamos publicando en nuestra nueva ubicación del blog:
Si, volvemos. Aquí estamos de nuevo. Tras un largo paréntesis, retomamos Sensaciones Sonoras, con una ligera ansiedad por volver a desparramar sobre la música que más nos gusta. A fin de cuentas de eso se trata, ¿no? De dar rienda suelta a nuestros instintos más musicales.
Y que mejor manera de arrancar, que dejándonos llevar por esta sensual erupción de aquel acid jazz, que vió la luz a mediado de los 90. “Righteous” se llama esta pequeña delicia sonora, de sinuosos trazos jazzys y escurridiza melodía. Un instrumental de atmósfera cinematográfica, donde confluyen con suma sensualidad el jazz y el funk más groovy y elegante, aderezado con ligeros toques electrónicos, que se produjo alrededor del sello británico Acid Jazz. Sonidos deudores de aquel jazz-funk instrumental, que alumbraron Grant Green, Wes Montgomery y Roy Ayers a finales de los 60, y principios de los 70,y donde la guitarra, acompañada de una sólida base rítmica, tomaba un especial protagonismo, frente a saxos y teclados, tal y como podréis apreciar en este espléndido tema, que de The Quiet Boys, aquella banda liderada por DJ Chris Bangs, incluían en su segundo y fantástico disco del 96 titulado Bosh!
Nunca me cansaré de reivindicar a este tipo, que casi como quien no quiere la cosa, ha esculpido a lo largo de los últimos 30 años, bien con Mamá o en solitario un buen puñado de las mejores melodías realizadas por aquí, de eso que llamamos pop rock, y además en castellano.
Y para muestra, y mientras esperamos con cierta ansiedad alguna nueva entrega suya o de los renovados Mamá, aquí os dejo está pequeña joya titulada 29 escalones, una de esas nostálgicas y punzantes viñetas en las que José María Granados disecciona perfectamente esa incomprensión e incomunicación que suele rodear una relación de pareja ya algo deteriorada. Una bocanada de pop por la cara, melódico y efectivo, que recuperamos del disco que editó para Rock Indiana en el 2007, titulado En Madrid.
Nueva sesión en Spotify de los sonidos que alberga Sensaciones sonoras, esta vez dedicada al sonido Motown de los 60, poniendo en un especial énfasis en sacar a la luz parte de aquellas grandes grabaciones y grupos, que quedaron en un segundo plano y que no tuvieron ni la promoción ni el éxito que sin duda merecían, y que en los últimos años hemos podido descubrir y disfrutar gracias a las reediciones que del catálogo de Motown está realizando el sello Universal.
Aquí os dejo la lista. Y como siempre, espero que la disfrutéis.
Si tienes instalado el cliente de Spotify, puedes escucharla pulsando en el siguiente enlaceSensaciones sonoras - Motown
The Elgins – How Sweet It Is (To Be Loved By You)
Mary Wells – You Beat Me To The Punch
The Marvelettes – Don't Mess With Bill
Barbara McNair – What Now My Love
Mary Wells – Once Upon A Time
The Monitors – Words
Marv Johnson – I'll Pick A Rose For My Rose
David Ruffin – We'll Have A Good Thing Going On
The Originals – Tear It On Down
The Temptations – Just One Last Look
J.J. Barnes – Real Humdinger
Jimmy Ruffin – (Stop Leading Me On) I Know How To Love Her
The Lewis Sisters – Breakaway
Edwin Starr – Running Back And Forth
Brenda Holloway – Think It Over (Before You Break My Heart)
The Velvelettes – Stop Beating Around The Bush
The Detroit Spinners – I'll Always Love You - Single Version
Four Tops – I Got A Feeling
Kim Weston – Helpless
Martha Reeves & The Vandellas – One Way Out
The Isley Brothers – Catching Up On Time
Chuck Jackson – Two Feet From Happiness
The Contours – Just A Little Misunderstanding
Earl Van Dyke – All For You
Puedes escuchar todas las listas de reproducción de Sensaciones sonoras en el siguiente enlace
Better things to do es una pequeña gozada de soul primigenio, irresistible al tacto y de irrenunciable baile. Sharon Jones desnuda cada sílaba con su voz carnosa, y desgarrada, mientras los Dap Kings juguetean con su ritmo bacilón de cierto sabor jamaicano. Suena fresca, orgánica y auténtica. Invita a bailar y es tremendamente pegajosa. Irresistible quizás. Si, ya lo sé, algunos diréis que es un cliché de otros tiempos, “retrosoul” o algo similar, y que no aporta nada. ¿Que no aporta nada? Tres minutos y medio de pura intensidad emocional esparcida por la pista de baile. ¿Te parece poco? Seguro que dentro de unos años esta pequeña joya se intercala con total normalidad entre algún que otro incunable de Irma Thomas y Fontella Bass.
Por cierto, si te gustó no dejes de escuchar I Learned The Hard Way, el album que Sharon Jones & the Dap-Kings, publicaron en el pasado 2010 y donde se incluía este fantástico Better things to do.
Volvemos. Y lo hacemos con Love's So Far Away de Donald Byrd, un perfecto ejemplo de esa carnosa fusión que protagonizaron a comienzos de los 70, el jazz, el soul y el funk. Un irresistible engendro sonoro que generó torrentes de ritmos sincopados, cargados de groove, y de una sudorosa sensualidad. Sonidos de una intensidad brutal, que parecen brotar abruptamente de atmósferas cargadas, casi asfixiantes, dominadas por los más bajos instintos.
Love's So Far Away vió la luz en 1972 dentro del album Black Byrd del trompetista de Blue Note Donald Byrd. Un arrebatador aluvión de groove, a cargo de ese jugoso intercambio de golpes sonoros que protagonizan, trompetas, teclados y flauta, bajo un ritmo cadencioso pero intenso, arropado por unos sugerentes arreglos muy en la línea de las producciones de Curtis Mayfield. Una maravilla, que sin embargo supuso un auténtico sacrilegio para los puristas del jazz, que vieron como otro de los máximos representantes del hard bop se dejaba envaucar por los "facilones" sonido del soul, y el funk, obteniendo además, un éxito descomunal que lo colocó como el disco más vendido de Blue Note por aquellos días.
Algo que sin duda, hoy en día no deja de sorprenderme. Sí amigos, hubo un día en que estas cosas se vendían bien, eran superventas e incluso llegaban a ser tachadas de comerciales. ¿Que cosas no?
Yo me encontré esta maravilla en el volúmen 4 de Pulp Fusion, Fully loaded, esa fastuosa serie que tan buenos ratos y descubrimientos me ha proporcionado . Espero que la disfrutéis.
Siempre me ha sorprendido el desprecio con el que la prensa especializada ha tratado a Jeff Lynne, y el poco aprecio que ha mostrado por su banda, la Electric Light Orchestra, un grupo que desde mi punto de vista supo fabricar durante los 70 y 80, un buen puñado de emocionantes discos, repletos de soberbias melodías pop, a las que el amigo Jeff Lynne supo envolver, en un sorprendente y spectoriano manto orquestal, de cuerdas, teclados y percusiones.
Música pop con mayúsculas, que ahora por fin parece salir del armario, ya que no son pocos los nuevos grupos que les incluyen y citan entre sus principales influencias. ¡Por fin parece que ya no es pecado proclamar a los cuatro vientos que nos gusta la ELO!
Si, amigos, ¡nos gusta la ELO! y siempre defenderemos a Jeff Lynne como a uno de esos geniecillos de la música pop, que no hay que olvidar. Y para proclamarlo aquí os dejo esta deliciosa joya titulada The way life's meant to be, extraída de su exitoso disco del 81, Time, un futurista y conceptual album donde Lynne empieza a sustituir los arreglos orquetales, por cósmicos efectos de estudio realizados con los por aquellos días omnipresentes sintetizadores. Venga... dejad al lado los prejuicios y centraros en la melodía...
Aquí esta. No he podido resistir la tentación. Me encanta su ritmo cadencioso y algo cansino, la nostalgía melancólica que parece envolverla, y ese riff tremendamente pegajoso que la cierra. Son Blur. Han vuelto. No se si para quedarse, o para irse definitivamente, y la verdad es que tampoco tengo claro si tendría sentido que volvieran, aunque sólo fuera un ratito. Aunque me temo que podría ser la hostia, y me apetecería muchísimo, ya que Albarn está en plena forma, y Coxon sacó el año pasado el que para mi es su mejor disco. No sé, que hagan lo que les venga en gana, pero esta pequeña píldora pop me ha despertado el apetito.